
Con el Templo totalmente colmado de fieles, se celebró la Misa de Nochebuena que incluyó el feliz anuncio del Nacimiento de Jesús.
El Párroco Luis Mena presidió la celebración concelebrada por los sacerdotes Roberto Giecco y el lobense Mario Roldán.
En el final, como es tradicional en esta Misa, los fieles fueron invitados a pasar a besar la imagen del Niño Jesús.
En la parte central de su Homilía, Mena remarcó que “Navidad es Jesús, sino todo es una simple decoración, sino está El que es el protagonista”.
“Puedo celebrarlo o no, puedo creer o no, pero Navidad es Jesús, lo que se celebra es algo puramente religioso, se mire de donde se mire”, insistió.
“A la Nochebuena y la Navidad se la ha recargado de muchas cosas, y a veces al sentir que no las tengo me hacen pensar que no puedo celebrar la Navidad”, advirtió.
“Todo eso tiene sentido si tengo presente al protagonista de este día, que es Jesús”, sentenció.
“Quiero invitarlos a que esta noche no lo dejen afuera a Jesús, que no se quede con la ñata sobre el vidrio mirando lo que pasa adentro, invítenlo entrar a su casa y a su vida, esté como esté”, enfatizó el sacerdote.
También sostuvo que “no estamos recordando lo que pasó, estamos celebrando la gracia de que El viene a nuestras vidas, y le pido al señor que nuestro corazón esté abierto a verlo y a recibirlo, como lo hicieron los pastores, que sepamos reconocer la presencia de Dios en las cosas simples de la vida”.
“Lo humano y lo divino se unieron para siempre con el Nacimiento de Jesús”, remató el Párroco.